Una historia de aquello que se agota.
Antes de los relojes, la humanidad aprendió a reconocer el tiempo en la Luna, la sombra del Sol, la caída de una gota y el descenso de un grano de arena. Después llegaron las campanas, los mecanismos, el péndulo y los relojes que llevamos cerca del cuerpo.
Breve Historia del Tiempo es un recorrido poético por esos símbolos. No pretende ser un tratado histórico, sino una invitación a preguntarnos qué hacemos con los instantes que no regresan. Una misma verdad une estas páginas con LefterZ: el tiempo no se suma; se agota.















